A un año de la última comunicación con el submarino ARA “San Juan”

A un año de la última comunicación con el submarino ARA “San Juan”

El 15 de noviembre del 2017 se recibió la última comunicación desde el submarino ARA “San Juan” en su tránsito desde la Base Naval Ushuaia a su apostadero habitual en la Base Naval Mar del Plata. Siguiendo los protocolos y sin un nuevo contacto en el tiempo estipulado, se comenzó el intento por retomar comunicaciones con la unidad por diversas vías, y se ordenó a distintos buques y aeronaves de la Armada dirigirse a la zona.

Desde ese primer momento la Armada Argentina mantuvo su esfuerzo de búsqueda con personal y medios, tarea en la que no se escatimaron arrojos ni esfuerzos. Poco a poco se sumó la ayuda internacional, con una magnitud inédita en el mundo. La búsqueda del submarino ARA “San Juan”, sin precedentes en la historia naval, no conoció descanso ni interrupciones; nunca se detuvo.

Todos los medios y recursos disponibles en la Fuerza se desplegaron en una zona amplia estudiada en profundidad. Encontrar al “San Juan” unió en el esfuerzo a 19 países, involucrando más de 4000 hombres, 28 unidades de superficie, 9 aeronaves y tecnología de visualización subacuática.

El submarino, se encontraba efectuando una patrulla de control de la Zona Económica Exclusiva en el Mar Argentino. Su última posición conocida en el área de operaciones es al través del Golfo San Jorge, a 240 millas náuticas (unos 440 km) de la costa.

En el Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada (COAA), con sede en la Base Naval Puerto Belgrano, se conformó un Estado Mayor Naval Combinado integrado por personal de la Flota de Mar, Aviación Naval, Infantería de Marina y Fuerza de Submarinos, que sumó a oficiales de enlace de las Marinas de la Federación Rusa, Estados Unidos y Reino Unido, para compatibilizar esfuerzos y optimizar la búsqueda.

El asesoramiento de las Marinas del mundo con mayor experiencia en esta clase de operaciones de máxima complejidad fue aceptado con atención, sumando una comisión formada por analistas operativos, quienes evaluaron las acciones emprendidas en la búsqueda, analizando las áreas y los medios empleados.

La Armada tomó contacto desde el principio con los familiares de los 44 tripulantes, a los efectos de mantenerlos informados del desarrollo de las operaciones de localización y los motivos de la pérdida de las comunicaciones, continuando con el protocolo existente en los procedimientos para este tipo de eventos.

Asimismo, mantuvo el compromiso constante de asistir y contener a los familiares, reuniéndose frecuentemente con ellos y transmitiéndoles la situación del esfuerzo de búsqueda y escuchando sus inquietudes. Desde el primer día, un equipo de psicólogos, psiquiatras y médicos, militares y civiles, de la Armada y de los Ministerios de Defensa y Justicia, trabajó en la contención, apoyo y asistencia a los familiares. A través del Centro de Atención Permanente a los familiares, con sede en la Base Naval Mar del Plata, se continúa dando respuesta a sus requerimientos y necesidades de toda índole, a través de todo canal de comunicación (teléfono, correo electrónico y postal).

A lo largo de estos doce meses se investigaron más de 100 contactos en el lecho marino sin resultado positivo, correspondiendo éstos a pesqueros hundidos, formaciones rocosas y desniveles del fondo, entre otros objetos detectados.

La Armada Argentina afectó a la búsqueda durante todo este tiempo a 15 unidades navales que cumplieron diversas funciones en distintos períodos: las corbetas ARA “Rosales”, “Espora”, “Robinson”, “Spiro”, “Drummond” y “Granville”; el buque logístico ARA “Patagonia”; los avisos ARA “Puerto Argentino” e “Islas Malvinas”; los buques oceanográficos ARA “Puerto Deseado” y “Austral” (ambos del CONICET); los destructores ARA “La Argentina”, “Sarandí” y “Almirante Brown” y el transporte ARA “Bahía San Blas”. Asimismo, fueron destacadas aeronaves B-200, Turbo Tracker, P-3 Orion y helicópteros Fennec (embarcados).

Por parte de las Fuerzas Armadas y de Seguridad nacionales, en los primeros meses la Fuerza Aérea Argentina se sumó al esfuerzo con un Hércules C-130; el Ejército Argentino aportó camiones para transporte de materiales en Comodoro Rivadavia; la Prefectura Naval Argentina sumó el buque del Servicio de Salvamento “Tango” y el Ministerio de Agroindustria el buque oceanográfico “Dr. Angelescu”. Asimismo, personal del Ejército Argentino participó del análisis de interpretación de imágenes satelitales provistas por la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales).

Se contó también con el apoyo de medios provenientes de cinco países extranjeros (Brasil, Chile, Estados Unidos, Federación Rusa y Reino Unido) que aportaron personal altamente calificado, aviones, buques y equipos con tecnología de última generación para las tareas de búsqueda, rescate e identificación. Más el ofrecimiento de apoyo de otros 13 países que pusieron a disposición personal, medios y tecnología.

En tanto el buque “Yantar” de la Federación Rusa aportó cuatro meses ininterrumpidos de trabajo en el área de búsqueda, con reabastecimientos periódicos en Buenos Aires y Montevideo que permitieron evitar la interrupción de la búsqueda. Además, el aviso ARA “Islas Malvinas” hizo su puesta a punto en el Arsenal Naval Puerto Belgrano y volvió al área asignada con el ROV Panther Plus ruso a bordo.

LA ETAPA DE BÚSQUEDA CIENTÍFICA DEL SUBMARINO ARA “SAN JUAN”

El 7 de septiembre, el buque “Seabed Constructor” de la empresa Ocean Infinity zarpó desde el puerto de Comodoro Rivadavia para emprender la búsqueda científica final del submarino ARA “San Juan”.

La empresa fue definiendo áreas de búsqueda en base a la información recibida de la Armada Argentina y de otras fuentes internacionales que fueron consultadas para la planificación de la operación.

En cada una de esas áreas lanzaron al mar AUVs (Vehículo Subacuático Autónomo, con capacidad de inmersión de 6000 mts. de profundidad) de los que están dotados, mapeando el lecho submarino. Posteriormente a su recuperación, descargaron los datos recabados por el sonar de barrido lateral, la sonda multihaz y el magnetómetro, para finalmente efectuar su procesamiento.

Una vez obtenidos los datos objetos o volúmenes que por sus dimensiones pudieran coincidir con el submarino perdido, se emplearon dos tipos de ROV (Vehículos Operados Remotamente) equipados con cámaras de alta definición para identificar dichos objetos.

Por contrato, la empresa Ocean Infinity no posee ninguna limitación geográfica para la búsqueda y disponen de un mínimo de 60 días operativos y un máximo de 120, durante los cuales deben realizar un registro fotográfico y audiovisual en caso de producirse el hallazgo del naufragio. Al día de la fecha, el “Seabed Constructor” se reposicionó hacia el Sitio 2 de búsqueda.

Hoy, a un año de la última comunicación del submarino ARA “San Juan”, la Armada Argentina continúa con la búsqueda de su noble navío y recuerda cada día a los 44 marinos que dieron su vida al servicio de la Patria.

Fuente: Gaceta Marinera