El Club Rosario Puerto Belgrano cumple 100 años

El Club Rosario Puerto Belgrano cumple 100 años

El centenario de una institución deportiva como el Club Rosario Puerto Belgrano es propicia para recordar el trabajo de varias generaciones de pioneros que, con sus ideales, ayudaron a ir formando una entidad profundamente arraigada en la sociedad puntaltense. Asimismo, es una forma de contar la historia de una entidad que creció en consonancia con la ciudad y su gente.

En Punta Alta la práctica del fútbol empezó muy temprano. Entre 1910 y 1913 se tiene constancia que existía un equipo denominado Estrella, mientras que en 1911, se constituye el Club Atlético La Época, de fugaz trayectoria y en 1913 apareció otro llamado Independencia. Alteño fue otro de los efímeros equipos, hasta que en 1915 se fundó el Club Peñarol, el primero de relevancia y que tomó la actividad como algo más que un simple divertimento.

En 1917 se afilió a la Liga del Sur, ganó el torneo de tercera categoría y en 1918 presentó a su equipo en la primera división. Pero a fines de 1919, luego de una gresca en un partido, fue expulsado de la Liga del Sur, lo que marcó el final del representativo local.

Ante la desaparición de Peñarol, sus jugadores quedaron sin equipo. En abril de 1920, en la sede del Club Recreativo Unión del Sud, un grupo de ex jugadores y simpatizantes de Peñarol decidieron conformar un nuevo club de fútbol.

De esa reunión, acaecida el 3 de abril, no se ha preservado el acta original, por lo que solamente puede reconstruirse lo acaecido por otras fuentes indirectas. Por la prensa de la época, se sabe que los asistentes resolvieron denominar inicialmente Club Atlético Unión del Sud a la incipiente entidad y que convocaron a una asamblea general ordinaria que se celebraría en el mismo club el jueves 8 de abril. Por razones desconocidas, la reunión se concretó el día 7 de abril a las 10 de la noche, según consta en la denominada Acta Nº 1.

Estuvieron presentes Juan Parro, José Veiga, Tomás Souza, Pedro Peña, Juan Ronchi, Dionisio Monti, Luis Cavalcanti, Francisco Gallini, Ángel Arias, Julio Maydagán, Felipe Cifuentes, Aquilino Urreta, Armando Calderoni, José Bacchiani, Tomás Sarazola, Ángel De Paolis, Adolfo Ferrero, Hipólito Ferraro, Florentino Martínez, Arnaldo Mora, Fernando Mora, Renato Giorgetti, Eusebio Zavatti, José López, Manuel Villar, Remigio Sancho, Francisco González, Severino Reggi, Severo Testa, Rosalín Ontiveros y Gregorio Burgos.

En el Acta Nº 1 se expresa que Dionisio Monti propuso llamar a la institución Club Atlético Rosario Puerto Belgrano, siendo aprobado por mayoría de votos. Asimismo, Luis Cavalcanti propuso a su vez, que la camiseta fuese mitad derecha negra y la mitad izquierda roja.

Sin embargo, esos colores pronto fueron reemplazados por los tradicionales azul, blanco y rojo de la bandera francesa, que era la nacionalidad de la compañía ferroviaria. Desgraciadamente las primeras actas no dan cuenta de la fecha del cambio ni de los motivos, pero este debe haberse producido a fines de 1920, dado que el Archivo Histórico Municipal cuenta con una foto de noviembre de 1920 cuando Rosario jugó contra un equipo del Arsenal Puerto Belgrano, donde los jugadores ya lucen la camiseta tricolor.

Esta mancomunión con el ferrocarril francés se expresó cuando se le otorgó la Presidencia honoraria al administrador de la compañía, ingeniero François Sisqué, sin duda en agradecimiento por haber cedido los terrenos ferroviarios donde se hizo el primer campo de juego del club, próximos a la Estación Solier.

NR: El Archivo Histórico Municipal de Punta Alta viene trabajando desde el año pasado para realizar un número especial de El Archivo sobre el centenario del Club Rosario Puerto Belgrano. Lamentablemente las circunstancias imperantes retrasaron esta publicación. Este artículo es un adelanto de parte de lo que saldrá cuando la situación se normalice. Es por ello que EL ROSALENIO agradece la posibilidad de publicar este adelanto en exclusiva como adhesión a tan importante fecha, no solo para el deporte, sino para la historia de la ciudad.

Fuente: El Rosalenio