El reconocido ciclista puntaltense Javier Schaab dijo que representar a Punta Alta es lo más lindo

El reconocido ciclista puntaltense Javier Schaab dijo que representar a Punta Alta es lo más lindo

El reconocido ciclista puntaltense Javier Schaab, que logró grandes hazañas en los Panamericanos (en 2017 en San Juan, Argentina, y en 2018 en México) y en el Mundial (en el 2017 en Los Ángeles, Estados Unidos), habló sobre sus comienzos, la pandemia del COVID-19, anécdotas y las competencias internacionales, en una charla imperdible con el periodista Matías Domínguez.

Acá las frases más destacadas que dejó Schaab:

“Sé que no va a haber competencias, asique vamos a seguir haciendo trabajos en casa. Esto trajo muchas complicaciones, hay que estar tranquilos por el momento sabiendo que los objetivos grandes van a estar parados. Estoy haciendo una pretemporada y además recuperándome de algunas lesiones. También paso más tiempo con la familia”.

“Arranque a los 7 años. Para una fiesta me regalaron una bicicleta de carrera chiquita y el que me embaló fue mi tío Roberto. Mi papá en ese momento era jugador de fútbol de Sansinena. Mi primera carrera fue en el Albatros XX, largué con un pantalón de pijama, una remera y me pusieron un casco”.

“Busco ser campeón del mundo, me preparo para eso. Justo apareció todo esto, pero cada competencia sigo aprendiendo cosas por si en algún momento se llega a dar la posibilidad”.

“El primer Argentino que competí fue en Jáuregui, un recuerdo imborrable, era chico y me fue bien. Y ya después de grande no me perdí ninguno. Después salimos a Uruguay y Brasil. Son experiencias que después te sirven”.

“Para ir a México vendí el auto, una locura. Cuando te pones la celeste y blanca, es algo muy fuerte, por todo lo que te ayuda la gente y sobre todo la familia. Nadie llega sólo”.

“En Estados Unidos me cambiaba y me iba en bicicleta desde el hotel, tenía que llegar temprano a  la pista. El taxi era caro. Tenía un rodillo en el hotel y otro en la pista para entrar en calor. Con una bici de pista andaba por las autopistas, no me quedaba otra”.

“No me doy cuenta en el momento lo que se logró. Yo venía tercero y sonó la campana, el sudafricano empezó a acelerar, pasó al canadiense, y con todo el envión lo atacó, estuvimos manubrio a manubrio y se me fue por menos de media rueda. Cuando pasamos la línea le pegue al manillar de bronca. Cuando levanté la cabeza, los chicos de la selección estaban gritando con mi familia. Cuando caí, fui muy feliz. Ese Mundial no fue para el olvido, esa fue la única medalla de la selección”.

“Para mí representar a Punta Alta es lo más lindo. No me pongo una camiseta que diga Bahía Blanca jamás. Siempre me hicieron la contra por pelearles y ganarles los torneos a ellos. Punta Alta para mi es todo, porque es la gente que siempre me apoyó y me bancó en todo”.

Fuente: Punta Noticias