Gomez Peña: “Me preocupa que en Rosario no haya un proyecto futbolístico para 2021”

Gomez Peña: “Me preocupa que en Rosario no haya un proyecto futbolístico para 2021”

 En Rosario Puerto Belgrano reconocen con orgullo que Federico Andrés Gómez Peña es el último ídolo que dio el club.

   Sin embargo, “Peco”, el entrenador que más partidos dirigió en la historia del tricolor puntaltense, que cumplió 100 años y no pudo festejar masivamente a causa de la pandemia, se acaba de alejar, con más dolor que convencimiento, de la entidad donde fue jugador, ayudante de campo, coordinador, DT y colaborador permanente.

   Trabajó en su “segunda casa” en dos períodos distintos (2008-2012 y 2016-2020) y en la Liga del Sur consiguió dos campeonatos al mando del primer equipo francés: Promocional 2010 y Clausura 2018.

   En 2019 fue el encargado de dirigir a las tres categorías de menores (cuarta, quinta y sexta) y en 2020, por expreso pedido del presidente Martín Pereda, volvió a aceptar el desafío de estar al frente del plantel de Primera división, formando un equipo competitivo y con el objetivo de “campeonar” en el año del centenario.

   Pero la ilusión del mundo rosarino, como sucedió con las demás instituciones, quedó anclada en el mes de marzo, cuando el Covid no permitió que arranquen los torneos locales y la pandemia se entendió hasta limites impensados, dejando trunca la temporada futbolística 2020.

   Pese a que los clubes permanecieron cerrados y sin actividad oficial, en Rosario pasó mucha agua por debajo del punte. A tal punto que, a mediados de noviembre, Gómez Peña decidió presentar la renuncia a su cargo de entrenador sin esperar el llamado a Asamblea General Ordinaria, que se desarrolló el 17 de diciembre, donde no hubo renovación de autoridades porque nos se presentaron listas de posibles candidatos a comandar el destino de la institución.

   “Mirá, cuando llamé a Martín (Pereda) para preguntarle porqué el fútbol del club no activaba, si él sabía si existía algún proyecto para 2021, me contestó que estaba dispuesto a convocar a Asamblea y que tenía decidido no continuar ligado a Rosario”, contó “Peco”, antes de hacer hincapié en el motivo principal que lo motivó a no continuar cumpliendo funciones en su queridísimo mundo rosarino.

   “Cuando arrancó 2020, mi intención fue continuar en las menores, pero Martín me aclaró que si yo me hacía cargo de la Primera, él seguía un año más. Como somos amigos, los dos estábamos dispuestos a hacer el esfuerzo, pero en noviembre me dijo que no iba a continuar, que estaba cansado y `gastado´, y tomé la determinación de renunciar en ese preciso momento”, agregó el ex central y varias veces capitán.

“Martín me aclaró que, a diferencia de 2019, esta vez no había vuelta atrás. Le manifesté que no le quería generar ningún compromiso, que en realidad el compromiso mío era con él, pero que si daba un paso al costado yo hacía lo mismo liberándolo de toda responsabilidad. Como soy socio y siempre que estuve en el club fue para trabajar y dar una mano donde sea, lo más razonable era desligarme de la institución por respeto, más que nada, a Martín, el máximo responsable en mantener a Rosario de pie en plena pandemia”.

   —A ver si entiendo, el mandato de Martín finalizó el 17 de diciembre, entonces, ¿quién se va a hacer cargo de Rosario?

   —No sé, por ahora nadie. Pasó lo mismo que en 2019, cuando se hicieron cinco Asambleas para agarrar el club y nadie quiso asumir la responsabilidad, con el agravante de que se venia el año del centenario. En ese entonces, al no haber postulantes y para no dejar el club a la deriva, Martín decidió seguir.

   “El pasado 17 de diciembre se realizó la Asamblea y se llamó a elecciones, pero al no haber listas disponibles se pasó a un cuarto intermedio hasta el 27 de enero”.

   —¿No hay ninguna chance de que Martín alargue una vez más su mandato?

   —No, está muy cansado. Además, se viene un 2021 complicado para Rosario, sin sponsors, sin plata, sin ahorros, sin planificaciones, sin nada...

   “Me fui en buenos términos, aunque me preocupa que en el club no haya un proyecto futbolístico para 2021. Esta todo muy parado y el único activo en el club, o por lo menos al que le podías preguntar algo, era Martín. En Bahía, los equipos empezaron a mover con las categorías menores e infantiles, pero en Rosario no entrena nadie y no entiendo por qué”.

   “Más allá de que todavía no armó el cuerpo técnico para el plantel superior, lo que más ruido me hace es que no hay miras de reactivar, de hacer algo, de planificar lo que vendrá. Es la cruda verdad, veo un panorama muy verde dentro de una situación muy complicada”.


En Tornquist encontró más “Unión”

   A la semana de haber presentado la renuncia, Fede llegó a un acuerdo para convertirse en el entrenador principal de Unión de Tornquist, de donde se había ido otro referente de Rosario Puerto Belgrano, su ex compañero y amigo Horacio Schumacher.

   “Hace poco me preguntaron qué podía llegar a pasar si en Rosario asume una dirigencia nueva y piden hablar conmigo para volver al club. Ya está, mi renuncia es indeclinable, y aparte estoy trabajando desde hace un mes en Unión”, expresó “Peco”.

   “Cuando Pereda me dijo que se iba, yo decidí irme con él; no quería generarle una carga o una obligación a los que se pueden llegar a hacer cargo del club, si es que en 2021 aparece alguien. No me parece ético que, por ser de Rosario y estar siempre en el club, tengan que tener alguna consideración conmigo. Lo mejor era liberar esa tensión y que los futuros dirigentes trabajen con la gente que ellos elijan”.

   —¿Cómo surgió lo de Unión?

   —Me llamaron cuando se enteraron, por los medios, que yo había renunciado en Rosario. Ellos se habían quedado sin entrenador, porque el Colo Schumacher pasó a dirigir a Bella Vista, y me citaron a una primera reunión. El acuerdo, al que llegamos muy rápido, también incluye coordinar el fútbol menor y la posibilidad de que un Profe de mi confianza (Juan Perín) se sume al equipo de trabajo y pueda vivir en Tornquist.

   “En Unión tienen en claro que el torneo Oficial de la Liga Regional de Coronel Suárez arranca el último fin de semana de febrero, así que nos estamos poniendo a punto para arrancar con acelerador a fondo”, señaló el DT, quien tendrá como colaboradores a José Flores (ayudante de campo) y José Piedrabuena (PF)”.

   “Unión es un club ordenado, con una gran estructura y un lugar para concentrar que tranquilmente podría ser utilizado por cualquier equipo de Bahía que participa en categorías superiores a la Liga del Sur. Cuenta con 32 camas y vestuarios y baños nuevos; un verdadero lujo. Futobolísticamente estamos armando una linda banda, con tres refuerzos confirmados: Leandro Garcia, Mauricio Kent y Agustín Lezcano. Puede haber algún tapado, ojooo... (risas)”.

En Unión,  "Peco" asumió en diciembre y va a Tornquist tres veces por semana.

 

   —Antes de aceptar el ofrecimiento de Unión, ¿por qué no esperaste a ver que sucedía en Rosario, si aparecía alguien y se aclaraba el panorama pensando a futuro?  

   —Soy amigo de Martín y supe desde un primer momento que si él se iba el club iba a quedar resentido, porque hay que ser sincero, el sponsor esencial de Rosario es Pereda. Cuando él decide dejar el mando, nadie del club me llamó para preguntarme por el plantel, por los jugadores y por las perspectivas para 2021, sabiendo que yo, todavía, era el entrenador.

   “Ese desinterés hizo que yo acelere mi salida, aunque la decisión la tenía súper meditada. Si me quedaba, era para hacerle el aguante a Martín, quien cumplió una gestión fenomenal durante la pandemia. Se sembraron las dos canchas de fútbol, se hizo realidad el libro del centenario y se invirtió mucho capital para que Rosario progrese social y deportivamente”.

   “Todo lo que no se gastó por la falta de actividad en el año se invirtió en el club, más allá de que el presente del fútbol lo veo incierto; hoy por hoy sin una salida a la vista”.

   “En la pretemporada 2020 se había armado un equipo competitivo, con refuerzos de nuestra Liga y jugadores libres de equipos del gran Buenos Aires. ¿Qué pasó con ellos?, ¿alguien les explicará que piensa hacer Rosario? Nadie habla de lo que vendrá, el fútbol en el club permanece en silencio y eso genera intranquilidad.

   —¿Y los chicos que son del club?

   —Están ahí, algunos entrenan por su cuenta. Hoy tendrían que estar practicando para lo que vendrá, pero nada.

   —¿Cómo ves a Rosario post Pereda?

   —No sé que va a pasar ni me lo quiero imaginar.. Pereda y su comisión han empujado el barco aún en las peores tormentas, y lo más triste es que ahora nadie quiere hacerse cargo, por eso las consecuencias pueden ser más graves de lo que los hinchas se puede llegar a estar imaginando.

   —¿Te da tristeza ver a tu club así?

   —No. De mi parte no quería vivir lo que sucedió en 2019, cuando se armó un equipo a las apuradas y muchos de los que trabajan desde siempre en el club tuvieron que salir a tapar baches por todos lados.

   “En Rosario hay una falta de compromiso muy grande, es un dolor enrome saber que en el año del centenario nadie se quiso hacer cargo de la institución, que a Pereda y a su CD no les quedó otra que ponerle el pecho a las balas por un año más porque no había sucesores. Es fácil opinar desde afuera, que el club esto, que los dirigentes aquello, que el presidente no hace lo que tiene que hacer, pero nadie estuvo dispuesto a poner el cuerpo”.

   “Cuando arrancó el 2020 y llegó la hora de armar la nueva Comisión Directiva, nadie levantó la mano. Y la pandemia, lo que hizo fue dividir aún más las aguas. Hay un grupo de chicos, de la Agrupación Marco Ruperez, que realiza distintas tareas para la entidad, pero llevar adelante un club no es fácil, y menos que menos un club como Rosario”.

   —¿Qué querés decir?

   —Es un club muy especial, donde los hinchas, simpatizantes y allegados piden explicaciones todos los días. Hay gente que no colabora en nada, ni siquiera comprando una rifa, pero después cuestiona a un técnico o se queja porque la sede tendría que tener persianas y no ventanas con cortinas. Cuando le proponés “sumate, participá”, te contesta que no. Claro, es más fácil criticar sentado y desde el sillón del living.

   “El hincha de Rosario opina de todo y cuestiona casi siempre. Sabe de infraestructura, de fútbol, se `mete´en el armado del equipo, pero cuando tenés que juntar fondos para darle forma al plantel, por el club no le ves ni la sombra”.

   —¿Te alejás de Rosario pensando que alguna vez vas a volver?

   —No sé, no te lo puedo decir ahora. Soy del club y estaba identificado con la dirigencia que se está yendo, a tal punto que había arrancado la pretemporada sin haber arreglado lo económico. Se que Martín me iba a pagar, pero ahora todo cambió.

   “En el club siempre me manejé con absoluta libertad, colaborando con rifas, con la venta del libro del centenario, dispuesto a dar una mano en lo que sea. Y lo seguiré haciendo, porque por más que ahora no esté, Rosario siempre va a estar por encima de todo”.

   —Socialmente, ¿el club cómo se encuentra?

   —En perfectas condiciones. El gimnasio funciona a full, la pileta ya está habilitada y en el predio existía un proyecto para construir tres canchas, pero no sé que pasará de ahora en más.

   “El déficit en Rosario, desde hace algunos años, es que nadie se quiere arrimar para colaborar con el proyecto fútbol. A la hora de buscar recursos, son muy pocos los que aceptan dar una mano y casi nunca se llega al presupuesto ideal para afrontar una competencia en forma digna y con un equipo que de que hablar. En 2020 se sintió de sobremanera la crisis, porque no hubo sponsor oficial ni entrada de dinero. El club se sostuvo con lo recaudado de la cuota social”.


“Cero” diálogo

   “Cuando te decía que Rosario es especial, lo puedo demostrar con un ejemplo: cuando yo dirigía a las menores, en 2019, Mauricio Del Cero, con quien no tenía ningún tipo de diálogo, era el DT de la Primera. Venían a verme algunos padres para cuestionarme que yo le decía a Del Cero que a sus hijos no los tenga en cuenta. Una locura que me daba risa, porque se quedaban sorprendidos cuando les aclaraba que yo no cruzaba ni una palabra con Del Cero, y por consiguiente era totalmente falso lo que me venían a plantear”.

   “Fijate lo que me tuve que aguantar el año posterior a haber salido campeón. Algunos de los que me abrazaron emocionados por el título, al tiempo me vinieron a cuestionar situaciones sin el más mínimo sentido común. Así es Rosario, le tenés que dar explicaciones a todo el mundo”.

   —¿Por qué no te hablabas con Del Cero?

   —Porque él lo decidió así. Llegó al club llevándose el mundo por delante y equivocando los caminos a seguir. Cuando asumió, no conocía a nadie, y en vez de ponerse de mi lado, de preguntarme, de ponernos de acuerdo en un montón de cuestiones, optó por la vereda de enfrente. El se tendría que haber acercado, yo venía de salir campeón con Rosario, pero creo que no lo entendió.

“Tal vez creyó que yo estaba esperando que la vaya mal para volver a asumir, pero no, yo había elegido ir a trabajar a menores; ahí quería estar, sin tantas presiones y haciendo lo que más me gusta”.


 

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   Cotejos. Dirigió "Peco" en Rosario: 66 éxitos, 34 empates y 41 derrotas. Con sus equipos fue campeón del Promocional 2010 y en la A consiguió el Clausura 2018.

   Sus pasos por el francés: 2008 (ayudante de campo de Roberto Canutti), 2009 (DT de la Primera a partir de la segunda fecha), 2010 (campeón del Promocional ganando ambos torneos del año), 2011 (renunció al cargo de entrenador en junio), 2012 a 2016 (DT en Villa Mitre), 2016 (segundo semestre, otra vez como orientador rosarino), 2017 (siguió en el cargo), 2018 (campeón del Clausura liguista), 2019 (DT de cuarta, quinta y sexta).

Fuente: La Nueva