La Agrupación Dejando Huellas emitió un comunicado sobre los perros que fueron llevados al corralón

La Agrupación Dejando Huellas emitió un comunicado sobre los perros que fueron llevados al corralón

Agrupación Dejando Huellas informa que, debido al reclamo por parte de vecinos y medios de comunicación con respecto "a los perros que corren motos y autos en las inmediaciones del centro", se ha procedido a retirar a dos de ellos por pedido de las autoridades municipales. La agrupación, en colaboración con el baqueano trasladaron a los canes al corralón municipal donde recibirán atención veterinaria y trabajo de adiestramiento y reeducación de la conducta por parte del equipo de K9.

Lo que hasta acá podría parecer la solución del problema, en realidad no lo es. Solo lo tapa a ojos de la comunidad. Lo primero que hay que entender es que el perro NO es callejero. Esta en situación de calle. No creció de un árbol ni salio de abajo de una baldoza. NO nació en la calle. Alguien lo dejo ahí. El perro de la calle no es otra cosa que el reflejo de la decidia e indiferencia humana. En tanto no exista otra conciencia y otro trato por parte de los ciudadanos, seguirán apareciendo estos casos.

La municipalidad no cuenta con un predio de 3000 m2 para que los animales abandonados corran felices. No cuenta con personal para atenderlos tampoco. Cuando un perro va al corralón quienes se hacen cargo son los integrantes de Dejando huellas que no somos otra cosa que vecinos de la comunidad unidos por amor hacia los animales y con ganas de cambiar su triste destino. Nosotros tenemos nuestros trabajos, hogares y familia que mantener y aparte decidimos hacer esta noble actividad. Esto no es un hobbie, es una vocación para tratar de equilibrar un poco la balanza. Cuando el perro va al corralón somos nosotros quienes lo atendemos y le buscamos un hogar y nunca es fácil ya que los perros adultos de tamaño grande no son los predilectos de los posibles adoptantes. El 90% de las adopciones son de cachorros o perros de una raza determinada. Por lo tanto de no conseguir hogar el perro queda aislado y encerrado en ese lugar por tiempo indeterminado a cuidado de la agrupación.
El "refugio de animales" tan pedido por algunos tampoco es solución ya que se corre el riesgo de terminar como la vecina localidad de Monte Hermoso donde los perros terminaron hacinados de a cientos en un predio que se asemejaba mas a un campo de concentración que a un refugio. Un lugar donde cada vez que alguien desidia sacarse de encima un animal lo tiraba ahí. 
Entendemos el enojo de quienes ven comprometida su integridad física y la de su familia por el ataque de estos perros. Pero mientras no exista un compromiso sincero por parte de la comunidad en el cuidado y respeto por la vida de los animales, mientras los sigamos considerando objetos, seguirán apareciendo estos casos, seguirán las quejas y el clásico cliche "que alguien haga algo", y por cada perro que retiremos de la vía publica porque "molesta", aparecerán dos y en poco tiempo estaremos colapsados nuevamente porque el problema no son ellos sino nosotros cuando no castramos, cuando abandonamos, cuando no adoptamos y compramos y cuando miramos para otro lado al verlos tratando de sobrevivir en la calle.

Fuente: Marcelo Zentner