La fragata ARA “Libertad” finalizó su 47° Viaje de Instrucción

La fragata ARA “Libertad” finalizó su 47° Viaje de Instrucción

Ayer a las 14, arribó a dársena A del Puerto Metropolitano de la ciudad de Buenos Aires el buque escuela de la Armada, dando por concluido su 47º Viaje de Instrucción. En esta oportunidad, la fragata ARA “Libertad” participó del evento internacional “Velas Latinoamérica 2018” organizado por Chile.

Esperándolos en tierra se encontraba el Comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, Contralmirante Osvaldo Andrés Vernazza, acompañado por el Director General de Educación de la Armada, Contralmirante Fernando Emir Maglione.

Luego que la embarcación tomara amarras, las autoridades subieron a bordo y saludaron a la dotación, que se encuentra compuesta por 26 oficiales, 76 guardiamarinas en comisión –de las cuales 11 son mujeres– y 192 suboficiales.

La unidad al mando de su Comandante, Capitán de Navío Carlos Gabriel Funes, realizó una navegación que duró 8 meses e implicó una derrota a lo largo de 25.000 millas náuticas –equivalentes a 46.300 kms–.

También participaron de esta travesía invitados de institutos de formación de la Armada Argentina –Escuela Nacional de Náutica, Escuela Nacional Fluvial y Liceos Navales–, del Instituto del Servicio Exterior de la Nación, del Ejército Argentino y de la Fuerza Aérea Argentina, de la Policía Federal, de la Prefectura Naval Argentina y de Gendarmería Nacional. Además, abordaron en distintos puertos, oficiales de Armadas extranjeras como Bolivia, Reino Unido, Perú, Brasil, Paraguay, Chile, México, Estados Unidos, Canadá, China, Alemania e Italia.

La Embajadora de los Mares zarpó desde Buenos Aires el 17 de marzo con un itinerario que incluyó Río de Janeiro (Brasil), Punta del Este (Uruguay), Montevideo (Uruguay), Buenos Aires (Argentina), Ushuaia (Argentina), Cabo de Hornos (Chile), Punta Arenas (Chile), Talcahuano (Chile), Valparaíso (Chile), Antofagasta (Chile), Callao (Perú), Guayaquil (Ecuador), Balboa (Panamá), Cartagena de Indias (Colombia), Santo Domingo (República Dominicana), Cozumel (México), Veracruz (México), Baltimore (EEUU), San José de Puerto Rico (Puerto Rico) y Fortaleza (Brasil).

La misión del buque escuela, como se repite año tras año, es la de completar la formación general y profesional de los guardiamarinas en comisión, acrecentar los vínculos de amistad y cooperación con los países visitados y fomentar la integración interinstitucional con invitados nacionales y extranjeros a fin de cumplir con las exigencias del plan de estudios de la Escuela Naval Militar y representar protocolarmente a la Institución y a la República Argentina.

EL REENCUENTRO

Provenientes de diferentes puntos del país, los familiares y amigos aguardaban en la zona de espera de la Terminal de Cruceros Quinquela Martín a quienes hacía 8 meses habían despedido con la promesa del retorno. Ellos pusieron color a la recepción con pancartas, banderas y carteles que contenían fotos y mensajes para sus seres queridos.

A la Guardiamarina en Comisión Tamara Micaela Arias, de 23 años, la vino a esperar “la banda completa”, entre los que se encontraban su papá, su mamá, la abuela, tía y prima junto a sus amigos.

La tucumana de Alderetes, refiriéndose al viaje, comentó: “Es una experiencia única. De por sí uno tiene muchas expectativas de lo que va a ser el viaje en la fragata ‘Libertad’ y a nosotros nos tocó el Velas Latinoamérica que nos permitió además conectarnos y conocer otras escuelas, otras culturas y otros países y la verdad es que fue muy emocionante. Uno se lleva muchísimos más amigos, ya que además de conocer más a sus propios compañeros por lo que implica viajar juntos 8 meses, también conoce a los de otras escuelas. Desde lo profesional es una navegación donde se aprende muchísimo. Los oficiales que están a bordo nos enseñaron mucho y siempre se nos exigió. Creo que nos falta mucho por aprender pero nos llevamos lo mejor”.

Pensando en su futuro agregó: “Me gustaría hacer Campaña Antártica, quiero seguir navegando y seguir aprendiendo de los buques y de navegación porque es lo que me gusta y me hace feliz. Me gusta mucho el mar, su tranquilidad. La Armada siempre nos depara sorpresas y ningún día es igual al otro. En lo que refiere a la especialidad me gustaría ser comunicante y eso es algo bueno que tiene la fragata porque uno va pasando por varios cargos y se da cuenta qué es lo que le gusta”.

El Guardiamarina en Comisión Hernán Cruz Juárez, de 25 años, es de Moreno, y lo estaban esperando su papá, su mamá y sus hermanas. Él contó: “Estoy muy orgulloso de estar finalizando este viaje que deseo desde muy chico. Me gustó poder conocer otras culturas y recorrer Latinoamérica, eso nos hace valorar más lo que tenemos. También me gustó compartir este viaje con muchos afectos, los que acompañaron desde Argentina y mis compañeros a bordo de la fragata”.

Con respecto a los planes que tiene para su carrera como infante de Marina, expresó: “Me gustaría seguir la especialidad Infante y a futuro poder ser comando anfibio”.

Al Suboficial de Unidad, Suboficial Mayor César Fernando Arce, salteño, lo estaba esperando su esposa Sonia junto a sus dos hijos, Fernando de 13 años y Jazmín de 7, y comentó: “La experiencia fue muy linda, ya que tuve el apoyo del Comando y de mis suboficiales y a nivel general tenemos un muy buen grupo humano. Los jóvenes, los cabos, supieron que en este barco hay mucho trabajo y siempre estuvieron predispuestos para que la fragata ‘Libertad’ estuviera brillando. Además, los cabos principales cumplieron una labor fundamental de enlace para que la camaradería fuera completa”.

“Del viaje saco que cada puerto al que llegábamos era algo nuevo. El Velas es muy demandante, muy lindo, mucha gente… una experiencia que es difícil de contar porque si no estás en la fragata es difícil de entender, no se compara con ningún barco”.

Fuente: Gaceta Marinera