Midget: Curiosidades de la quinta fecha del estival 2018/19

Midget: Curiosidades de la quinta fecha del estival 2018/19

La rueda de la fortuna de la quinta fecha del Campeonato Estival de Midget 2018/19 “Elio Pérez” cayó en el “7”, el quinto número distinto que ofrece este atractivo juego de lotería en la misma cantidad de partidas desarrolladas.

El turno esta vez, para Kevin Altamirano, inesperada aparición victoriosa en el presente ciclo, a juzgar por la producción inicial de quien, desde el viernes, pasó a ocupar un sitial en el privilegiado listado de candidatos al título.

   Los números eran elocuentes sobre lo apuntalado: previo al desarrollo de la quinta programación, el Flecha, ganador de su sexta final veraniega, llegó a la quinta cita en el puesto N°48 del campeonato, con apenas 12 puntos.

   “Se cortó una racha muy negativa y ahora todo se ve de otra manera. Prácticamente no había girado hasta la fecha pasada, así que no sabía qué hacía el auto y qué no. Evidentemente anda rápido”, sostuvo el Flecha.

   A continuación, un repaso por los sucesos sobresalientes de la jornada.

Polémica y picante

   La competencia más importante de la noche, además de romper con una noche lineal y carente de espectáculo (la condición de pista mucho tuvo que ver), dejó bastante tela para cortar.

   El primer interrogante surgió tras la determinación del comisario deportivo, Hugo Giménez, de enviar a última fila a Claudio Roth tras la interrupción de la segunda largada (en la primera volcó Carlos Fornerón).

   Luego de quedarse sin pista (Esteban Mancini y Kevin se abrieron en busca de piso), el Ruso impactó contra la pila de cubiertas del primer viraje, quedando detenido tras dar una voltereta en el aire.

   Considerando que se trató de una maniobra típica de carrera, creemos que no hay un causante exclusivo de la detención. En consecuencia, enviar a cuarta fila al campeón nos pareció excesivo.

   Distinta situación se produjo en el segundo intento, donde, producto de otra incidencia, terminaron volcados dos autos (Fernando Caputo y Diego Balducci). La exclusión de Esteban Mancini (hizo un semitrompo tras trocarse con Altamirano, causando el doble tumbo), se justifica con la implícita ley del 1x1.

La alegría del Carroña

   Por primera vez en más de 17 años, Marcelo Cecconi experimentó la sensación de ocupar un lugar en un podio estival. Así lo hizo el pasado viernes, tras culminar tercero detrás de Gastón Pérez (de gran noche) y de Kevin Altamirano.

   Si bien siempre se las ingenió para merodear entre los mejores doce de una competencia, el ex piloto de picadas nunca logró disponer un medio apto para acreditarse resultados como el logrado el viernes.

   Una de las razones del salto competitivo evidenciado por Carroña, tuvo que ver con la reestructuración mecánica de su unidad, efectuada por Darío Roth.

   “Fue mi primer podio en un estival, así que me saqué una mochila de encima enorme. Tiene un sabor tremendo. Hicimos una apuesta grande con Darío; el loco me entrega un auto tremendo y me da mucha confianza para tratar de ir para adelante”, contó.

Le faltó el broche

   Las magras producciones de las últimas temporadas, donde la fortuna en contadas ocasiones estuvo de su lado, le impidieron a Diego Balducci entremezclarse en la conversación.

   Consciente de ello, Diego decidió romper el chanchito e ir en busca de potencia al taller de Luciano Boccacci; el engranaje que le faltaba al buen auto que le proporciona Adrián Tomasetti.

   La desgracia ajena, le permitió a Dieguito formar parte de la final (no lo hacía desde la décima fecha fecha del Estival 2012/13). Aunque, desafortunadamente, terminó dado vuelta.

   De todos modos, el balance terminó siendo positivo.

   "Estoy contento porque la apuesta fue grande y el auto está respondiendo a todo el trabajo que se le hizo. Me falta acomodarme a mí y pulir el manejo. Todo se lo debo a Luciano Boccacci, a Valdi (Tomasetti) y también a Luis Jorge, quien me dio una mano grande con los amortiguadores. Hacía rato que no tenía un buen auto, así que ahora será cuestión de pulir detalles. Esperemos seguir mejorando", contó.

Se va acoplando

   Mucho tiempo debió pasar para que Cristian Nápoli vuelva a soborear una victoria en una serie clasificatoria de un campeonato estival.

   Si bien es cierto que el Negro venía de un año sabático, su regreso a la categoría, luego de cuatro programaciones, no venía sobresaliendo en el plano puntero.

   De acuerdo a lo acontecido el viernes, el ex piloto de motocross pareció avanzar un casillero en términos de competitividad, demostrando, además, que la muñeca está intacta.

   “La idea es andar rápido, pero al menos logramos que el auto largue bien que es importante. El auto se armó para piso traccionador. Y si bien las primeras fechas la pista era otra, largando de atrás mucho no pude hacer. Creo que lo importante es la primera fila para hilar finito y pudiendo manejar bien. Dije que recién para la quinta fecha iba a andar bien, y en eso estamos”, sostuvo Nápoli, quien ganó la séptima serie y luego cerró su noche con el 10° puesto en la segunda semi.

¿Estará poseído?

   Aquel lejano podio de la segunda fecha, donde concluyó tercero, parece un espejismo. El presente deportivo de Roy Altamirano transita por el aire, y no precisamente por exceso de velocidad.

   La nueva unidad del Gatito, de interesantes destellos competitivos, poseé un récord curioso: 4 vuelcos en seis fechas, si tenemos en cuenta la última programación del campeonato invernal.

   “Se cruzó un auto (NdR: Facundo Sabbatini), no lo pude esquivar y de pronto me encontré volcando. Me quedó doliendo mucho el pie, creo que me pegué con el cardan o con algún otro fierro. Es increíble, nunca había volcado tanto. Es un comienzo de campeonato de no creer, tres vuelcos en cinco fechas (sin contar el del inverno). La verdad es algo que nunca me había pasado esto”, expuso el menor de la dinastía.

Bronca y decepción

   La sucesión de gestos de Luciano Benedetti al bajarse de su unidad malherida, tras quedar fuera de combate de la eterna tercera semifinal (se largó en siete oportunidades), indicaba algo más que el lógico enojo ante la imposibilidad de continuar en carrera.

   La prolija máquina N°20 fue víctima de un duro encontronazo contra el paredón del sector opuesto, luego del intento de sobrepaso sobre la unidad de Gustavo Zennaro, quien maniobró bruscamente de adentro hacia afuera en pos de evitar colisionar a Mariano Pérez.

   “Pienso que se pueden evitar esas maniobras, hay que tratar de correr de otra manera. La mayor bronca es tener que irme con el auto destrozado, cuando estaba mostrando un muy buen rendimiento esta noche”, sostuvo Lucho, quien en la primera largada también había tenido un topetazo con el ex subcampeón.

   “Es algo que hace en todas las carreras. No me había pegado nunca hasta ahora, pero fue demasiado. No se puede correr con este muchacho, te destruye un auto. Me voy amargado por el auto, no me importaba salir último o primero”, remarcó.

De estreno

   Luego del fuerte vuelco sufrido en la segunda programación contra el paredón de la recta principal, que dañó considerablemente su unidad, el cabildense Hernán Larreguy reapareció en escena con otra unidad.

   Se trata del chasis que perteneciera a Roy Altamirano, el cual fue adquirido por un grupo de allegados en pos de permitirle a Hernán volver a la competición y aspirar a dar un salto en calidad en la categoría.

   “Apareció un amigo con la idea de cambiar de auto. El otro se podía arreglar, pero queríamos hacer un gran cambio. Hablamos con los chicos, todos estuvieron de acuerdo y bueno, se compró. Trabajamos hasta último momento para terminarlo, porque al ser tan distinto al anterior nos llevó mucho tiempo armarlo”, detalló.

   “Lamentablemente tuve un problema en el cardan en la serie, pero a pesar de eso estoy muy contento porque por lo poco que se pudo girar demostró que es competitivo”, cerró.

Espectáculo demorado

   Amén de la presencia en pista de 100 máquinas, lo cual motiva que, indefectiblemente, la velada se retrase hasta pasada la medianoche, la quinta fecha del presente ciclo estival se demoró más de lo deseado.

   Como consecuencia del estado de la pista (sin tierra y muy patinosa), se produjeron muchas alternativas que interrumpieron el fluido desarrollo de la velada midgista; al punto que la bandera de cuadros cayó rendida ante el paso de Kevin Altamirano, siendo casi la 1:30 del sábado.

   De todos modos, no todo recae sobre el circuito; que a pesar de no ofrecer un suelo óptimo para la tracción, resiste la exigencia de tantos autos. El hecho es que también se pierden valiosos minutos sin carrera, por causas desconocidas.

   Por el bien del show, y fundamentalmente del público, ese será un punto a tener en cuenta por parte de la comisión directiva, aunque entendemos que se trate de una misión difícil con semejante parque de autos en pista.

Fuente: Mundo Midget