Un cierre de año de los Bomberos Voluntarios con una economía poco alentadora

Un cierre de año de los Bomberos Voluntarios con una economía poco alentadora

En el brindis de fin de año de la Asociación Bomberos Voluntarios de Punta Alta se hizo referencia a la complicada situación económica que transita la institución.

   En este caso, el tesorero de la comisión directiva, Luis Torelli, dijo que "estamos finalizando el año calendario. No obstante nos encontramos transitando la mitad del ejercicio 18/19".

   "¿Por qué esta referencia? Como es de público conocimiento, el cobro de los subsidios de Nación y Provincia, principales fuentes de financiamiento de la entidad, han sido a la fecha del orden del 77% y 30% respectivamente, en comparación con los recibidos en el año anterior".

   "Si a esto le sumamos los efectos de la inflación, los resultados no son muy alentadores", añadió Torelli, durante la ceremonia en la que estuvo presente, en representación del intendente Mariano Uset, el presidente del Concejo Deliberante, Adrián Otero.

   "De todos modos, también contamos con los ingresos de las empresas de Telefonía celular y de Servicios de brigadistas, éstas últimas no aseguradas en el tiempo y que en algunas ocasiones, si me permiten la comparación, nos aportó el oxígeno suficiente para que no se apague la llama".

   "Y por último, lo que debería ser lo esencial: la cuota societaria, que con una población de más de 62 mil habitantes, contamos sólo con 2.554 socios".

   "Un importante aliado sería un ingreso extra, genuino, permanente y actualizado".

   "Por el lado de los egresos. que algunos de ellos son inversiones, la cantidad de ítems es mucho mayor. Por citar algunos, el mantenimiento de los vehículos y la necesidad de renovación, por hoy imposible, y el consumo de combustible. La indumentaria bomberil, con su lógico desgaste y fechas de vencimiento, equipos de reparación autónoma y herramental sofisticado. Todo esto para acudir a los servicios y preservar la seguridad de los bomberos".

   Nombró también el equipamiento de la Brigada Canina K9, el servicio de cuarteleros de guardia permanente, el mantenimiento edilicio (pisos, techado) y el pago de los servicios (telefonía, gas y electricidad).

   "Con un manejo limitado, las pruebas están a la vista. Mal no nos ha ido, lo peligroso es que la limitación no nos asfixie".

   "De ahora en más, queda prever para proveer. Ya estamos a la puerta de la temporada estival, la más comprometida para esta institución y su personal. No es un augurio pesimista, sino realista, pero de no engrosar los subsidios mencionados, no es descabellado pensar que por el mes de marzo venidero, habría que analizar las prioridades y por ende restringir los servicios. Es nuestro deseo que esto no suceda", dijo Torelli.

Fuente: La Nueva

Fotos: Rolando Ramos