"Estoy muy feliz; no hay límites para cumplir los sueños"

"Estoy muy feliz; no hay límites para cumplir los sueños"

Presentó su currículum y era la única postulante mujer.

A los pocos días, la convocaron.

Debió pasar por la correspondiente prueba psicológica y, a partir de allí, comenzó con las prácticas.

Fueron 10 días.

Y luego (desde el sábado 16 de este mes) pasó a formar parte de manera efectiva como choferesa de la Compañía Puntaltense.

Los colectivos rojos, como se los llama habitualmente en Punta Alta, se convirtieron así en noticia, teniendo al mando de uno de sus ómnibus a Viviana Gómez, la primera mujer en manejar un transporte público de pasajeros a nivel local y la tercera en la provincia de Buenos Aires.

Tiene 38 años, tres hijas, una de ellas cursando sus estudios en Corrientes, y divide su tiempo, entre tres trabajos, la atención de las menores y las tareas del hogar.

"A la mañana, me desempeño como remisera en la agencia Centro y a la noche hago labores como gestora nacional. Estoy a mil por hora. Tengo toda la jornada ocupada. Las chicas están conmigo, me ayudan a limpiar el auto, las paso a buscar por la escuela, las ayudo con la tarea, cocino y hablamos y así estoy, a mil. Me ayuda mi ex marido, que es un excelente padre", dijo Viviana a La Nueva.

"Este tercer trabajo era un desafío. Yo veía siempre los colectivos en las calles y me preguntaba: ¿Podré hacerlo? Me llamaba mucho la atención, era como un sueño para mí y quería realizarlo. Entonces se presentó la oportunidad de presentar currículum, me llamaron para rendir y quedé", contó.

"A partir de entonces, continuó, puedo decir que por ser mujer no se tienen limitaciones; creo que se puede hacer lo que se quiera. Siempre que se pueda tener un buen rendimiento, hay que ir para adelante".

En el podio Según Viviana, es la tercera mujer en la Provincia en estar al mando de un colectivo. "Es un orgullo para mí y para mis hijas. Estoy en 'el podio' como dice mi jefe, y es una gran alegría. Realmente estoy muy contenta por el objetivo alcanzado".

Por ahora, conduce uno de los colectivos de la línea 504 interno Atepam. "Se necesitaba personal para este servicio y pienso que luego iré rotando hacia otras líneas de la compañía (también cubre Villa Maio y Ciudad Atlántida-Villa Mora)".

"La gente lo tomó muy bien y estoy agradecida por eso. No esperaba su entusiasmo, las felicitaciones. También hay quienes se sorprenden, me miran y me dicen 'una mujer'. No debería ser sorpresa, pero por lo visto parece que sí, nunca hubo una chofer mujer en la ciudad".

Experiencia

La choferesa, "así me nombran", ya contaba con experiencia de trabajar en las calles por su actividad en el remís y, además, tiene el carnet profesional para conducir.

"Pero esto es diferente, por las dimensiones, el largo y las formas del ómnibus. Lo que más cuesta es la maniobra al doblar: estamos hablando de 18 metros, hay que calcular bien, sabiendo que hay dos autos en cada punta. Cuando estacionan mal o hay camiones, hay que fijarse el ancho del colectivo para poder pasar".

"No es sencillo, el tránsito es tremendo", agregó.

Presentación

La presentación de la nueva conductora se formalizó en un acto llevado adelante por la Compañía local en la Biblioteca Alberdi. En representación de la firma, Fabián Nicoliche dijo que "la historia de Viviana nos deja un mensaje: mientras ella practicaba para conocer el procedimiento y los pormenores del manejo del colectivo, nos sorprendió gratamente la reacción del público".

"Pensábamos que iba a ser indiferente. Vivimos en tiempos de mucha indiferencia y creímos que eso se iba a reflejar en el trato hacia Viviana. Pero afortunadamente nos equivocamos y muchas personas, sobre todo mujeres, se acercaban y la felicitaban".

"Y, fundamentalmente, hubo una frase, que fue la disparadora que decía 'por fin una que se animó' y nos hizo pensar 'habrá muchas que no se animan'.

Entonces en esta presentación queremos visibilizar esta historia, la de Viviana, que mantuvo su camino para cumplir su sueño. Ella siempre quiso ser chofer de colectivo: se capacitó y llegó a hoy. Ella no reparó en que, por el hecho de ser mujer no iba a cumplir su sueño; por el contrario, la motivó y la hizo mucho más fuerte".