La Armada Argentina recibió un hospital reubicable que estará al servicio de todo el país

La Armada Argentina recibió un hospital reubicable que estará al servicio de todo el país

El gobierno de los Estados Unidos donó al Ministerio de Salud de la Nación estructuras sanitarias llamadas hospitales reubicables.

   Fueron entregados tres a la Argentina: uno permanece en la citada cartera de Salud, el otro en la Armada y el Hospital Naval Puerto Belgrano, y el tercero, en la provincia de Misiones, que tiene como custodio al Ejército.

   La semana anterior, personal del Ministerio de Defensa, encabezado por la licencia Marcela Ovejero, coordinadora de Salud y Bienestar, llegó a Puerto Belgrano, con un grupo de oficiales y suboficiales del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, para realizar la instrucción y el armado de este servicio.

   Se trata de una estructura fabricada por una empresa norteamericana y consta de nueve módulos, además de equipos de generación eléctrica, aire acondicionado frío y calor, 40 camillas, sistema de agua fría y caliente, baños para el personal y los pacientes.

 Tiene como objetivo la proyección hacia la asistencia comunitaria en catástrofes o antes situaciones como la pandemia y, además, este diseño tiene la particularidad de desplegarse desde la orilla del Atlántico hasta la cordillera, y desde la zonas australes Patagónicas hasta las selváticas de la República Argentina.

   Consta de un material que admite todo tipo inclemencias de cada región, también es ignífugo; es decir que está preparado para resistir al fuego, y tiene la versatilidad que puede ser desplegado en forma unimodular o constituir toda la capacidad desplegable con sus 9 módulos.

   “Para el Hospital Naval de Puerto Belgrano y la Armada Argentina es una herramienta magnífica y un orgullo para la zona. Se trata de un recurso que nos permite activar el trabajo en cualquier lugar del país que se necesite y que se nos ordene”, dijo a La Nueva. el director del Hospital Naval Puerto Belgrano, doctor Roberto Ibáñez.

   Mencionó  que para su armado se necesitan 50 personas y se logra en 24 horas. Allí, continuó, se recibe al paciente y se genera la atención primaria.

   "Esto significa que se lo puede clasificar y, de acuerdo a la gravedad de la situación que lo aqueje, se quedará en una de esas 40 camas, o bien pasa a un nivel de asistencia más compleja. Es el primer bastión de asistencia sanitaria en cualquier situación de catástrofes o siniestros", agregó.

 Indicó que después de este primer entrenamiento -desarrollado en la zona de la FAIF- donde se verificó que todos los sistemas funcionen perfectamente, el hospital permanecerá plegado y cuidado en contenedores y estará listo para ser utilizado en cualquier lugar de la República.

   "Los módulos suman un gran porte en el volumen total y en forma periódica se hará el mantenimiento y el control del material. En el momento en que sea necesario podrá ser desplazado en camión, avión o un barco".

   El despliegue de ese servicio conlleva un grupo especializado instruido por el Ministerio de Defensa, que es el encargado de armar, desarmar y mantener la estructura física.

   Mientras, el personal asistencial, sanitario y administrativo que formará parte del equipo de salud, será convocado de distintos sectores, Nación, Provincia, Municipio y la Armada, en el lugar donde se requiera, según explicó Ibáñez.

Proceso

   En tanto, con respecto al Hospital Naval, dijo que se encuentra en un proceso continuo de gestión que como objetivo tiene la complejidad de la asistencia al doliente y la búsqueda constante del mejoramiento.

   Se procura, siguió, que cada cuestión sea perfectible, "teniendo en cuenta el escenario de la realidad municipal, regional, provincial y nacional, en lo que hace hoy al recurso humano, y sobre todo médico, que atraviesa a todos estos estratos, con dificultades y posibilidades, pero animados y en continuo movimiento para mejorar lo que se brinda cada día".

   "De manera progresiva, la Armada va incorporando profesionales que en la región tienen la posibilidad de opción, que están contenidos por diferentes aspectos: remunerativo, trato, complejidad de la práctica. Tenemos residentes de Traumatología, Medicina y Cirugía. Hace unos días, el Colegio Médico de Bahía Blanca y del distrito autorizó la concurrencia de Oftalmología y Medicina Interna. Estamos trabajando por la de Terapia Intensiva", expuso.

   "Hoy el recurso médico, por las razones económicas, de calidad de trabajo y de servicio, hace que en el país se presente una situación difícil, de la cual Coronel Rosales, el Hospital Naval y la Armada no son ajenas", subrayó.

   "Pero lo que sí es para rescatar y remarcar es la continua búsqueda de ese recurso humano que a veces está presente y otras, ausente. La situación transita en esta dinámica: la búsqueda permanente de lo que está haciendo falta".

También manifestó que el Hospital fijó una estrategia de trabajo tendiente al automantenimiento. "Esto es importante y se concientizó a los trabajadores que debe ser así, más allá de los avatares que circunstancialmente pueden ser más o menos favorables".

   "Esta forma de autosustentabilidad no es de ahora, sino que data del inicio de mi gestión, en febrero de 2020, y se fue mejorando y optimizando. Tiene que ver con un concepto real de lo que fue la relación antigua Diba- Armada o IOSFA-Armada, IOSFA-afiliados. Estos paradigmas fueron cambiando y en esta búsqueda de equilibrio trabajamos con el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, la Secretaría de Salud de Coronel Rosales y la Asociación de Médicos de Coronel Rosales: en este caso se están haciendo gestiones para asistir a pacientes de IOMA y PAMI", dijo.

fuente la nueva