Exitosa rehabilitación del lobo marino rescatado en Pehuen Co
Desde el pasado 21 de junio, personal y voluntarios de la Estación de Rescate de Fauna Marina (EFRAM), ubicada en Puerto Galván (Ingeniero White), se encuentran dedicados a la rehabilitación de un cachorro de lobo marino de dos pelos que apareció en la costa de Pehuen Co con una grave herida en el cuello.
La buena noticia es que, hasta el momento, el cachorro ha respondido bien a los cuidados y tratamientos proporcionados, lo que sugiere que pronto podría regresar al mar.
Inicialmente, se estimó a través de fotos que la herida podía haber sido causada por el gancho de una red de pesca abandonada. Sin embargo, debido a la forma de la herida, esta hipótesis fue descartada.
Leandro Malbrán brindó detalles sobre el cachorro que sigue recuperándose en la estación.
"Cuando un animal queda enganchado y se quiere desenganchar, generalmente se hace una lesión que le rodea el cuello, como un collar de herida. En cambio, la herida de este ejemplar es en la parte superior del cuello, como si fuera un desgarro. No sabemos bien la naturaleza de la lesión, pudo haber sido una pelea con alguien de su misma especie o con un depredador que lo haya querido cazar y se escabulló", explicó.
El cachorro fue hallado en la costa de Pehuen Co el pasado 20 de junio por el guardaparque Ariel Tombo, quien junto a Cecilia Cerquetti, logró trasladarlo al día siguiente hasta Bahía Blanca.
"Es una herida bastante importante que pudimos tratar. No se infectó y está cerrando bastante bien. Se limpió y desinfectó diariamente y se le aplicaron antibióticos. También le aplicamos miel, que es un potente bacteriostático y antibiótico, y lo indujimos a la alimentación", detalló Malbrán.
Una de las dificultades para alimentarlo es que este tipo de animales come piezas vivas, peces en movimiento que cazan en el agua. Por eso, para ellos comer un pescado muerto y frío que tienen que agarrar de la mano de una persona es algo antinatural.
"Logramos que empezara a comer de forma regular hace una semana, pero hasta la fecha fue un trabajo arduo de todo el equipo de la estación", señaló.
"Ahora se nos facilita más la manipulación de alimentos y, por suerte, evoluciona favorablemente. Esperamos que pueda encarar pronto su última fase de rehabilitación para devolverlo al mar", añadió.
Debieron mantener al cachorro en un ambiente climatizado porque este tipo de animales marinos tiene una capa de pelo y de grasa que los protege de las bajas temperaturas del mar. En este caso, al no tener esa capa de grasa y pelo debido a la herida abierta, el animal no podía templarse bien.
La coordinadora general de EFRAM, Gabriela Gutiérrez explicó que los pinnípedos son animales anfibios que durante su ciclo de vida alternan su estancia en el mar con descansos en la costa, por lo cual más allá de que este cachorro en particular esté lesionado, es absolutamente normal ver lobos marinos y focas constantemente en las costas.
En cuanto al ejemplar de flamenco que semanas atrás fue rescatado e intervenido quirúrgicamente en la estación, el veterinario Matías Giménez de EFRAM señaló que se trató de la primera intervención quirúrgica de esta especie en la Estación después de muchos años de trabajo.
"Eso marca un avance muy importante para la Estación y denota su crecimiento. Fue una cirugía menor pero con una terapéutica novedosa como es la inoculación de plasma en el sitio de la lesión para acortar los tiempos de rehabilitación del animal", explicó Giménez.
La cirugía se realizó con el acompañamiento de Gonzalo Godoy, especialista en fauna silvestre y máster en cirugía y traumatología aviar, quien se encontraba allí brindando una capacitación y aportando sus vivencias y experiencia.
Debido a esta terapéutica, el avance de la cicatrización de las heridas del ala fue muy notorio y luego el flamenco debió rehabilitar el músculo de vuelo antes de ser reinsertado.
El médico veterinario Emanuel Rumi destacó que la experiencia fue muy enriquecedora y dejó muchas herramientas para llevar a cabo tratamientos, curaciones y pasos posteriores a la cirugía.
Gabriela Gutiérrez destacó que esta temporada, EFRAM contó con un récord de voluntarios inscritos lo que "demuestra el crecimiento de la institución y los avances técnicos y de gestión logrados, los cuales se traducen en la llegada a nuestra comunidad del mensaje que queremos transmitir".
La estación, bajo la dirección de su fundador, el investigador Pablo Petracci. contó este año con una variedad de especies rescatadas y rehabilitadas, entre ellas, pingüinos, flamencos y gaviotas. El año pasado lograron reinsertar ocho pingüinos de doce rescatados, además de dos juveniles de flamencos y gallaretas.
La estación se encuentra en el Puerto de Ingeniero White (sector 11, Puerto Galván).
Vías de comunicación: https://www.facebook.com/erfam.estacionderescate/ o https://www.instagram.com/erfam.estacionderescate/
Fuente La Nueva






























